Esta cita es de un libro de Urtzi Reguero Ugarte del que ya les hablé antes y que vuelvo a traer aquí porque expresa conceptos muy interesantes que a veces interpretamos mal o confundimos, como por ejemplo, el de la inmutabilidad de las lenguas.
«Leídas esas afirmaciones tan categóricas, cualquiera se podría preguntar qué significa realmente «milenario» cuando se habla de un pueblo o una lengua. La identidad de un pueblo puede forjarse en torno a una lengua o, dicho de otro modo, una lengua puede otorgar identidad a una región. Sin embargo, la pregunta que debemos hacernos es la siguiente: ¿existen lenguas milenarias? Sabemos la edad de un animal o de una persona por la fecha de nacimiento, pero ¿cuándo nace un pueblo?, ¿cuándo nace la lengua?, ¿tienen las lenguas una fecha de nacimiento?
Todas las lenguas del mundo han surgido de otras anteriores y han dado -y darán- otras nuevas, pero ninguna de ellas perdura mil años intacta. Las lenguas se mueven y mantienen contactos con otras. No son como esos árboles milenarios que han permanecido en el mismo lugar desde el momento en que germinaron. Un manzano siempre será un manzano y nunca dará naranjas por muchos naranjos que plantes cerca. En cambio, las diferentes comunidades lingüísticas, cuando entran en contacto, producen un intercambio lingüístico y toman palabras prestadas de la otra lengua; se influyen mutuamente. La lengua se transmite de generación en generación, y eso también hace que mute, que cambie con el paso del tiempo. Nadie habla como hablaban sus abuelas. De esos cambios nacen las lenguas y, por lo tanto, resulta imposible que una lengua sea milenaria y permanezca intacta.»
Reguero Ugarte, Urtzi: Ni la mitad te creas. Mitos, verdades y algunas curiosidades más sobre el euskera.
Imagen: Montreal River, de Lawren S. Harris





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