• La nostalgia de las fotos

    Al fin me decidí a subir los álbumes de fotos que tengo en el trastero. Buscaba fotos de mi padre y lo que he encontrado ha sido imágenes de una pareja joven que se asoma… Seguir leyendo

  • La profesora de francés que usaba turbante

    «»Perder» una lengua, es quedarse deslenguado. En la familia de mi madre eran once hermanos. Los tres mayores hablaron de chicos el francés de sus padres, que me imagino espeso, meridional; luego la familia se… Seguir leyendo

  • De cuando aprendí a hablar como una persona culta

    «Cuántas veces, a lo largo de mi vida ulterior de persona «culta» (…) debí reaprender a hablar: olvidar las pronunciaciones y las expresiones erróneas, los modismo regionales, corregir el acento del noreste y, al mismo… Seguir leyendo

  • Más lista que el hambre

    Hace ya seis meses que corto el bacalao en esta cocina, bueno que corto el bacalao y que le doy la vuelta a la tortilla y que yo me lo guiso, yo me lo como… Seguir leyendo

  • Un silencio lleno de murmullos

    A veces en su casa reina el silencio. Un silencio lleno de murmullos, de marmar*, de aspavientos. Un silencio aderezado con suspiros y resoplidos. Un silencio pesado, denso, de esos que succionan el aire de… Seguir leyendo

  • Hablo un idioma exótico

    Me gusta el argentino como si fuera un idioma exótico y no el mismísimo español que hablo yo. Me fascina el vos, el querés, que el trabajo sea el laburo y la remera una camiseta.… Seguir leyendo

  • Sufro de bilingüismo

    «Yo nunca hablé con acento, quiero decir acento que delatara que pasaba de un idioma a otro. A pesar de que hago de ello un punto de honor -resabios de la buena alumna-, una parte… Seguir leyendo

  • Soñé que llovía

    Cuando levanté la persiana llovía sin parar, recordé que era julio, que no debía llover y me pareció bien aquel desacompasarse de las estaciones. Llovía con saña, con intención, sin descanso. La ciudad se llenaría… Seguir leyendo

  • Carne de gallina en la cabeza

    Dice a voz en cuello que últimamente está un poco tonta, que se pone triste por cualquier bobada. Que sueña mucho y se despierta muerta de cansancio. ¿Te puedes creer que me paso la noche… Seguir leyendo

  • Una tetada de té

    «Mi abuela, la madre de mi padre, como muchos inmigrantes ingleses de su generación, hablaba mal español. Le costaba decir tetera y decía (para gran hilaridad de su hijo) una tetada de té. Se desesperaba… Seguir leyendo